viernes, 7 de noviembre de 2014
martes, 7 de octubre de 2014
LUNES DE PREGÓN
Y pasó el lunes. Sin duda fue una noche emocionante que llegó a su máxima en las palabras de Torrecillas.... que solo empezar dijo: "yo amo a Cantarranas". Tras la presentación del acto por medio de José Ortiz (alcalde de Vejer) y luego Paco Montero leyendo un semblante sobre Torrecillas, llegó el tiempo de escuchar quien como el dijo... "tras cincuenta años de irme de Cantarranas, me han llamado para este pregón. Esto es lo mejor que me ha pasado en la vida".
Habló de su estancia en Cantarranas, de sus vivencias aquí. La obra de la Iglesia, los pasos de Semana Santa, como enseñó a leer y escribir por las noches a algunos vecinos... Fue y será un momento especial que le debíamos. Abajo reproducimos el semblante que Paco Montero leyó sobre la figura de Torrecillas, el cual como el mismo señaló, tenía como objetivo "la cultura y el amor".
Semana
Cultural 2014 (Semblante Torrecillas)
Hoy no es un día cualquiera. Esta noche se hace
justicia con la historia de esta Asociación y de Cantarranas .
Tenemos la inmensa suerte
de poder aplaudir a aquella persona cuyo nombre o mejor dicho apellido lleva
esta Asociación de Vecinos: Torrecilla.
El paso del tiempo te da
la perspectiva necesaria para valorar las cosas. Desde principios de los ´60 en
los que nuestro pregonero vino destinado a Cantarranas hasta hoy, ha llovido y
avanzado. Pero esos ´60 y ´70 fueron el germen, la semilla, el primer empujón y
Torrecilla fue uno de ellos.
Era joven ese sacerdote
que llegó por aquí y se instaló en la casa de Castrillón con su madre y
hermana. Pero que pronto caló entre los vecinos, ya fueran mayores o jóvenes. Esa
habilidad de don de gentes, de hamabilidad, de gracia, de diplomacia que
engatusa y no sabes decirle que no….. fue haciéndose hueco. Y a raíz de ahí se
planteó su gran objetivo…. la Iglesia.
Los vecinos de
Cantarranas se volcaron en la obra. Las piedras para hacerla se iban a buscar a
la campiña por la noche con el saquita amarillo de los Mera o como se pudiera.
Con las luces del tractor se alumbraba para la faena de unos hombres que en el
día ya habían hechado “la peoná”. El objetivo vencía la fatiga. Aunque de vez
en cuando le pedía un par de botellitas de coñac para que los trabajadores
contrarrestaran la humedad de la noche. Bernardo Gutiérrez hizo los cimientos
de la iglesia y a partir de ahí a crecer. Había que buscarse la vida para
levantarla y para eso Torrecilla era más vivo que nadie. Valía todo lo que se
aportara…. rifas y mas rifas, como la de la moto que como tocara no tenía
dinero para comprarla ya que se había invertido en la Iglesia, reciclaje de
botellas y mas botellas, teatros, donaciones, mujeres arrimando un poco de
dinero recogiendo algodón y un largo etc.…. Parece ser que en una mañana, bien
temprano, llegó un camión lleno de ladrillos. Pero solo estaban levantados
Torrecillas, Blas y el camionero. Aprovechando que había un circo en Cantarranas,
ni corto ni perezoso fue caravana por caravana de los feriantes levantándolos
para que les ayudara a descargar el camión….. Lo que fuera para que esos
andamios de berlingas de eucalipto rindieran. Hasta que al tiempo se pudo
terminar, inaugurándose el mismo día que la tienda de Juan Reyes.
Otra de las actividades
por las que se le recuerda bien y las fotos lo atestiguan son los pasos de
Semana Santa que se preparaban. Eran los mismo vecinos los que cargaban y preparaban dicho paso. Estandarte que se
decoraba para embellecerlo con ese verdín que nace debajo de los árboles y
zonas húmedas…. Imaginarse las planchas de verdín y tierra en el paso, lo que
podría pesar eso… Para la consecución de los pasos y demás se organizó una
hermandad en la cual estaban muchos vecinos. Algunos de los cuales, en una
ocasión llevaron el paso para Las Lomas y como agradecimiento le regalaron unas
botellas de vino… al volver para Cantarranas entre trago y trago llevaban
montado en el estandarte a Antonio Rodríguez “la vieja” mientras le cantaban…
parece que Torrecillas se enfadó un poquillo porque decía que eso era cosa de
teatro. Pero seguro que solo fue un pronto. Porque otra cosa no se sabe, pero
el genio era de pura alegría y energía.
Son muchas las anécdotas
para contar y nos llevaría toda la noche… Solo hemos esbozado algunas cosillas
para que los que no convivieron con el tengan alguna referencia. Para que los
más jóvenes sepan donde se encuentran unos de los orígenes de que hoy estemos
aquí celebrando la Semana Cultural. Han pasado varias quintas y se sigue
hablando de los años en los que este pregonero vivió en Cantarranas y se remangaba
la sotana para jugar al fútbol con los chavales o iba en bestia con Antonio “la
peraó” a Algar para ver a los vecinos de allí.
Esta Asociación de
Vecinos Torrecillas empezó a funcionar a mediados de los ´70. Andrés Candón,
otro origen de esta Asociación, realizó su primer estatuto a mano. Que manera
de hacer las cosas tan bien para que un hombre, digamos que poco religioso como
Andrés ponga el nombre de un cura a la
Asociación en los tiempos que era.
Queremos hacerte sentir
hoy como lo que eres… una persona muy especial para Cantarranas. Aquí estamos a
tu lado algunos de esos que iban a por piedras a la campiña o hacían rifas, sus
hijos y nietos para darte las gracias. Nos queremos que esta noche tu seas el
protagonista.
Hay que volver la vista
atrás de vez en cuando para saber por el camino que hemos de seguir. Y cree
amigo Manolo que marcastes buen camino. El camino de la unión entre vecinos que
intentamos pregonar en todas nuestras actividades, la fraternidad, el remar
hacia el mismo lado juntos, el bien de la comunidad, el servicio a los vecinos,
la amistad y la libertad.
Esta no es una noche
cualquiera. Esta noche repican las campanan de la memoria y nos sacas la
sonrisa de los buenos recuerdos.
Brindemos esta noche
porque aprendamos de la memoria para fabricar el futuro. Brindemos por nuestro
pregonero. Brindemos por Manuel García Torrecillas.
¡¡¡ Viva el pregonero !!!
viernes, 3 de octubre de 2014
SOBRE CANTARRANAS Y TORRECILLAS
Agradecemos a Salus las palabras sobre Cantarranas que refleja de su entrada en el blog Ortodoxos & Conversos. Aquí las copiamos íntegramente dicha entrada.
Y ya sabéis, el lunes 6 a ver a Torrecilla en su pregón/homenaje de la Semana Cultural.
La irrupción en la escena política de Podemos es la
noticia del momento. Esta alternativa plantea superar los viejos métodos
políticos basados en una democracia representativa parlamentaria, basada en
relaciones verticales, en la que al final se imponen los intereses de los de
siempre, por otra asamblearia, de carácter horizontal. Aunque Podemos parezca
el último grito de la modernidad, no hay
que remontarse a la era digital para encontrarnos con los movimientos
asamblearios, sino que estos aparecieron en los primeros albores de la
historia. En las culturas primitivas de las hordas prehistóricas, en Sumer o en
Egipto ya nos encontramos que las decisiones de los grupos se toman en común.
Pero será en el mundo griego cuando la “ekklesia” (que luego el termino derivaría
en iglesia) o asamblea se convierta en motor de la cosa pública, asistiendo al
nacimiento de la democracia. En plena Edad Media aparecieron los municipios organizándose
en torno a unas instituciones, el concejo municipal, con participación abierta
a todos los vecinos. Ese mismo espíritu
comunal, antiguo, clásico, castizo… es el que caracterizan a las fiestas de
Cantarranas que empiezan el lunes próximo.
El origen de Cantarranas es muy parecido al de
Benalup - Casas Viejas, es decir una zona dedicada a la ganadería extensiva,
con poblamiento disperso, que se va formando alrededor de los cruces de caminos
que forman las cañadas y de una venta.
En los años sesenta coincidiendo con la aglomeración de jornaleros para trabajar en la
Finca de las Lomas, una vez desecada la Laguna de la Janda, se crea un núcleo
concentrado y estable de población. Como pasó en 1915 en Casas Viejas, la
consolidación del pueblo necesitaba la construcción de una iglesia. A
principios de los sesenta bajo la batuta del padre Botella, D. Manuel García
Torrecillas (apodo proveniente de su costumbre de recolectar botellas para
luego venderlas y aportar lo recaudado para la construcción de la iglesia) con la
ayuda de los jóvenes de aquella época se construye la actual iglesia. El 13 de
abril de 1965 el obispo Añoveros asiste a la inauguración de la iglesia de
Santo Tomas de Villanueva. Pero el padre Torrecillas no sólo fue el
creador de la iglesia, sino también de un espíritu comunitario que ha pervivido
en el tiempo.La foto que encabeza este artículo es muy significativa. Una serie de jóvenes posan con tres curas de la zona, en una de esas reuniones que ellos denominaban de "proximidad". A la izquierda el padre Torrecillas, en el centro el padre Muriel y a la derecha el padre Carrillo. Los párrocos de Cantarranas, Benalup y Yeguada-Badalejos que tanto hicieron por sus comunidades, supliendo y sustituyendo la ausencia de un poder institucional y político fuerte y consolidado. Tres pedanías en las que las comunidades deben organizarse independientemente del poder institucional y en la que el cura y la iglesia ejercieron de nexo de unión con el poder económico y político de la época que se encontraba espiritual y realmente muy alejado de estas comunidades. Los tres ayudaron a construir muchas cosas y los tres se constituyeron en verdaderos pilares del estado del bienestar (¿?) en sus respectivos núcleos de población. En aquellos años tan difíciles consiguieron la participación de la comunidad en la cosa pública en base a principios como la solidaridad, la implicación, la colaboración… principios siempre presentes en las comunidades rurales andaluzas.
El Padre Muriel murió en 1966, el padre Carrillo el
año pasado y el padre Torrecillas todavía sigue vivo, siendo el pregoneros de
las fiestas de Cantarranas de este año. En la memoria colectiva de la gente de
Cantarrana aparece Don Manuel quitando las peñas de rocas y chumberas o
remolcando piedras de la campiña para la construcción de la iglesia. O cuando
"el cura Torrecillas" se levantaba la sotana para jugar al fútbol, o
la omnipresencia de los pasos de Semana Santa.... Don Manuel García Torrecillas
dejó hace mucho tiempo el sacerdocio y ha llovido mucho desde entonces. Es obvio que los tiempos del pacto trono-altar
están superados y que soy partidario de una separación absoluta del ámbito
político y religioso, pero creo que el pasado no hay que analizarlo ni con
maniqueísmos, ni con nostalgia, ni con ira. Sino entenderlo para que podamos
utilizar lo mejor de cada etapa para afrontar los retos actuales, por eso me
parece acertadísima su elección como pregonero. El hecho de que el padre
Torrecillas sea pregonero de unas fiestas que mantienen el espíritu que impregnó
a su actuación demuestra que trabajó para la eternidad y que hasta hoy ha
llegado su influencia.
El modelo actual de las fiestas de Cantarranas es reciente.
Son una mescolanza. Conviven las fiestas patronales y Semana Cultural, lo civil
y lo religioso, lo antiguo y lo moderno, los jóvenes y los viejos…, pero cuya
gran característica es la participación popular. El Ayuntamiento de Vejer
colabora como organización institucional pero el peso es llevado a cabo por la
comunidad de vecinos a través de las asociaciones de vecinos Torrecillas,
Morija y Algarrabía. Son los vecinos los que acondicionan la carpa, hacen la comida
(¡pecha de comida!) o juegan al fútbol las mujeres y los hombres, a los juegos
de mesa o participan en la marcha popular por la hazas de la suerte. Es ese
espíritu asambleario y comunitario de esta fiesta, continuador de la labor que
inició el padre Torrecillas, lo que creo
que las hace especiales y significativas.
Lo que ocurre con las fiestas de Cantarranas se
parece más los Concejos Medievales que a los círculos de Podemos, la verdad.
Aunque tienen en común la participación directa como base imprescindible para
el funcionamiento de la cosa pública. Es innegociable la participación activa de la gente, la
superación de lo institucional por lo comunal, ese sabor a casero, tradicional
y auténtico. Todo ello se echa de menos en una época donde domina la apatía, la
desmovilización y la superficialidad. Y donde el exceso de democracia
representativa, la dejadez de los ciudadanos limitándose la mayoría a votar cuatro años, la imposición
de las relaciones jerárquicas y verticales han hecho que la escena política
española esté dominada por gente y casos como el de Pujol, Barcenas, EREs… y el
desarraigo y hartazgo hacía la cosa pública esté a la orden del día. Pero es
evidente que necesitamos la política, que somos animales sociales y por tanto
políticos, que hay muchos ejemplos en el pasado (“todo lo inventaron los
griegos”) y en el presente que nos pueden y deben volver la esperanza en un
presente y futuro más halagüeño. El lunes 6 de octubre voy a ir a escuchar al
Padre Torrecillas, no sólo como un tributo a su labor en aquellos años sesenta,
sino también con una perspectiva de futuro. Seguro que hay principios en sus
actuaciones de los sesenta que podamos aplicar para afrontar los retos en la cosa
pública que nos depara el futuro.
miércoles, 1 de octubre de 2014
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